Imprescindibles para trabajar en remoto
He hablado en otras entradas sobre los diferentes gadgets que llevo en mis viajes. Hoy voy a profundizar un poco más en cada uno de ellos para ayudar a todos aquellos indecisos que no tienen claro qué deben o no llevar en sus viajes mientras trabajan en remoto.
Esta lista es muy personal e incluye cosas que tienen especial sentido para mí y para el trabajo que realizo, basadas en mi experiencia durante los últimos años.
Lenovo IdeaPad Gaming 3
Es el ordenador con el que trabajo desde hace varios años y, aunque no es el portátil más ligero, cumple bastante bien teniendo en cuenta el precio (unos 600 euros en 2023). Mentiría si dijera que el hecho de ser blanco, mi color favorito, no jugó un papel clave a la hora de elegirlo.
En mi caso, trabajo principalmente con Unity en 2D, Visual Studio y otras herramientas que son un poco exigentes. Si solo trabajas con navegación web, diseño o programación más ligera, probablemente puedas optar por algo mucho más pequeño y ligero.
Logitech M90
Probablemente el periférico más aburrido de la lista, pero también uno de los más infravalorados. No entiendo cómo hay gente que puede trabajar con el touchpad del portátil; para mí es súper frustrante y poco productivo.
Este en concreto es barato y fiable, aunque es cierto que, cuando pase a mejor vida, pasaré a una versión inalámbrica. Estoy cansado de lidiar con el cable, tanto durante los traslados como en el propio uso, ya que habitualmente trabajo en espacios reducidos donde cada centímetro es importante.

HGFRTEE 15,6″ Full HD
Uno de los gadgets que más ha cambiado mi forma de trabajar. Después de varios viajes trabajando únicamente con la pantalla del portátil, terminé echando muchísimo de menos tener dos monitores.
No es imprescindible para todo el mundo, pero si pasas muchas horas con varias ventanas o programas abiertos, la diferencia es enorme. Hoy no tengo dudas de que no viajaría sin ella.

Soundcore by Anker P31i
No necesito unos auriculares de gama alta. Lo único que les pido es que se escuchen bien, tanto con música como durante las reuniones, que tengan una batería decente y que ocupen poco espacio en la mochila.
Suelo ir cambiando de modelo y, de momento, esta marca es la que más confianza me ha dado.

DualSense
Sí, quizá sea lo más random de la mochila. Viajo con un mando de PlayStation.
He de reconocer que, en un principio, lo llevaba para las sesiones de testeo durante las horas de trabajo. La mayoría de los juegos en los que trabajo están diseñados para jugar con mando, por lo que es mucho más cómodo que andar con teclado y ratón. Pero, estando fuera, también lo he usado para desconectar un poco del viaje y del trabajo y echar alguna partida en Steam.
Batería externa de 20.000 mAh
La batería externa es otro imprescindible. No solo para cargar el móvil, que también, sino para todos los dispositivos, especialmente durante los días de viaje.
Hay tantas opciones que es difícil elegir. De hecho, ni yo mismo sé qué modelo es el mío. Pero cualquiera con un mínimo de 10.000 mAh y buenas reseñas te irá bien.
Gimbal Insta360 Flow 2
Ha sido una de las últimas incorporaciones a mi mochila. Quiero que Rumbo Remoto se apoye mucho más en el vídeo a medio y largo plazo, y este gimbal me permite grabar caminando con una estabilidad increíble utilizando únicamente el móvil.
No es imprescindible si solo haces fotografías, pero para vídeo marca bastante la diferencia.

Cargador multipuerto
Otro de los accesorios más infravalorados para viajar. Antes llevaba un cargador diferente para cada dispositivo. Ahora llevo uno con el que puedo cargar todos los dispositivos ocupando menos espacio y pesando menos, lo que simplifica mucho la mochila.

SSD externo
Aquí guardo prácticamente todas las fotografías y vídeos de mis viajes. No me gusta depender únicamente del almacenamiento interno del portátil. Además, cuando llevas meses viajando, las fotos empiezan a ocupar muchísimo más de lo que imaginas.
Es una inversión pequeña que puede evitarte un disgusto enorme.
Mochila Bange 37L
Después de probar diferentes mochilas, terminé buscando algo sencillo, resistente y que me permitiera viajar únicamente con equipaje de mano. La marca Bange encaja perfecto con todos estos requisitos. Los 37 litros son suficientes para llevar todo el equipo de trabajo y la ropa sin necesidad de facturar en la mayoría de las aerolíneas.
No es la mochila perfecta, pero se adapta muy bien a mi forma de viajar. Tiene dos modos de uso, normal y ampliado, lo que me permite usarla en modo normal durante mi día a día y ampliada durante los días de viaje.

Estos son mis imprescindibles para trabajar en remoto
Si te fijas, la mayoría de las cosas de esta lista no son ni las más caras ni las más modernas. Son simplemente las que, después de varios años viajando, han demostrado que merecen ocupar un hueco en mi mochila (o que siguen siendo útiles después de tanto tiempo).
Viajar más cómodo casi siempre consiste en llevar menos cosas, pero sabiendo bien qué llevar.
Nos vemos en la próxima aventura.
